lunes, 4 de mayo de 2009

El santo de la anarquía


El comisario Ramón Falcón dijo
–hay que terminar con la plaga anarquista y ordeno reprimir a los obreros un Primero de Mayo de 1909 en la ciudad de Buenos Aires.
Decenas murieron y Falcón fue felicitado por todas las clases pudientes y las instituciones del Estado.
Ramón Falcón tiene calle, monumento y hasta una escuela de policía llevo su nombre. Fue un héroe en nombre de Dios, la Patria y la propiedad.
Simón Radowitzky, hizo justicia contra Ramón Falcón.
Lo ajusticio por Recoleta haciéndolo volar por los aires.
Torturado, condenado y odiado por el país burgués.
Simón Radowitzky no tuvo calle ni monumento que lo honre.
Salvo unos pocos viejos memoriosos que al sentir su nombre repiten
-Simón Radowitzky, el santo de la anarquía.

Pecadores


Tú,
que quitas el pecado del mundo:
¡dejanos en paz!

Amor revolucionario


Mijail Bakunin enamorado del terrorista ruso Netchaev.
León Trotsky con el corazón partido entre Frida Kahlo y Natasha Sedova.
Rosa Luxemburgo perdida por el hijo de Clara Zeltkin.
¡Ay el amor!
que no luce en los revolucionarios
porque para ellos casi todo es una llama encendida en los corazones.

Contra el servilismo


"Para ti soy ateo. Para Dios, la oposición". Woody Allen

No hay que servir a nadie:
ni al rey,
ni a Dios,
ni al amo,
ni al patrón,
ni al Estado.
Son todas jerarquías basadas en la ignorancia y la desigualdad
que merecen desaparecer.

No hay que complacer:
ni al conyugue
ni al amante
ni al flirteo ocasional de una noche de verano.
Beberán tu sangre y secaran tu espíritu antes de que puedas reaccionar.

No hay que rendirse a la derrota,
ni ceder al miedo,
ni entregarse a la muerte.
Son condiciones de la existencia y la dominación.

No hay que pensarse como cosa,
mercancía,
valor de cambio,
simple objeto de consumo.
La grandeza y el talento no se miden por los bienes o por el éxito.
Así se mide la estupidez y la mediocridad.

Vivir es otra cosa.
Es encontrar en la palabra y la piel del otro la condición de nuestra vida.
Lejos de todo egoísmo y sometimiento.
Enamorados de la existencia.

domingo, 3 de mayo de 2009

Bares y tugurios


Atrapado por la curiosidad, me sumerjo en sitios oscuros y lúgubres, tugurios. Paseo por bares escandalosos y bares perdidos, con sus mesas repletas de borrachos sin gloria y putas viejas que descansan la fatigosa faena de la supervivencia, con una mirada amarga que delata su dura falta de esperanza.
Voy por la tercera botella de cerveza y la calle aun me atrae. Supongo que uno busca entre las ruinas de la noche una hendija, alguna cosa que indique hacia donde ir o que me distraiga por un instante de esta necesidad terrible de vivenciar saboreando los jugos excitantes y las pieles suaves que ofrece el deseo.
Pero lo que encuentro es una noche quebrada por los noctámbulos y una vida triste y dolorosa de miserias y amores rotos, o aun ardientes. Veo una mesa vacía donde tomar una copa como parte de este ejercito de la desesperanza.

sábado, 2 de mayo de 2009

Pensando


En la oscuridad y el silencio,
en la sala de un hospital,
junto a un moribundo.

Pensando,
que va a ser de la vida
cuando cierre los ojos
y se haya ido.

La sonrisa sin dientes


"Enamorate de tu existencia" Jack Keroauc

Una calavera con la piel arrugada
Y la sonrisa sin dientes.
Un montón de mierda
Varias botellas demás,
como resaca

Deambulando entre el sueño
La locura
El odio
La angustia
La alegría
–extraña e inesperada-
Amante por siempre amada
Una sonrisa arrancada a
la niña de ojos negros.

Las piedras del camino
En la noche fría
En el sol amigo
En la luna llena
“El cielo vacío como único testigo”
-ay amigo Kerouac cuanto te necesito-
Para enamorarme de mi existencia.