
Un polvo divino
es la lujuria
de los amantes
engañando
al ser amado.
Una mujer gorda
dando zurra
con ojitos de gata.
Un polvo lento
largo y
sudoroso.
Un polvo divino
como esas rayitas
en un plato
el jabón sobre la ropa
las pelusas del ombligo
la tiza sobre el pizarrón
o un buen chorro
de esperma caliente
para mojar el corazón.
Un polvo divino
es un buen polvo.




