Era el sombrero negro
una excusa
para merodear bajo el sol,
para ocultar el rostro agonizante
para conquistar una sonrisa amplia
como un son de trompetas y
un piano de cola
al ritmo be bop.
una pálida luz nocturna,
bombilla eléctrica,
dibujando una silueta
que se escapa
por las ventanas,
a la vera de la ruta
tras el sauce,
entre el camino al río
y las grandes industrias.
un antiguo recuerdo
en la mesa de un bar
entre vaso de JB y
charlas sobre el sentido de la vida,
filosofía de las drogas duras,
amores rotos
amores perros
amores que matan
amores de un día
amores de una noche
amores en la cloaca
amores revolucionarios
es el fracaso una condición humana
tanto como la estupidez narcotizante de cupido
tanto como la furiosa pureza del odio.
le dio 22 puñaladas solo para verla tajeada.
le trituraron la mano solo para ganar más plusvalía.
le cortaron la lengua solo para callar sus palabras.
y el sombrero negro
era una excusa para merodear bajo el sol
entre angelitos culones
y viejas arpias.
lunes, 12 de abril de 2010
jueves, 8 de abril de 2010
Las matemáticas del deseo
las matemáticas del deseo.
doce minutos
tres tragos fuertes
dos pases
una paja
cero amor.
doce minutos
tres tragos fuertes
dos pases
una paja
cero amor.
martes, 6 de abril de 2010
Dos traguitos de tequila
Dos traguitos de tequila
una rayita
y las lengüitas ardiendo
dame limón
de tu boca arenosa
carne cruda
en la cena
de un libertino
enamorado
de la ausencia
arañando las paredes
de goce.
así mi amor, así.
dos traguitos de tequila
una rayita
y las lengüitas ardiendo.
dame tu leche
sangre viscosa
de mi deseo.
una rayita
y las lengüitas ardiendo
dame limón
de tu boca arenosa
carne cruda
en la cena
de un libertino
enamorado
de la ausencia
arañando las paredes
de goce.
así mi amor, así.
dos traguitos de tequila
una rayita
y las lengüitas ardiendo.
dame tu leche
sangre viscosa
de mi deseo.
domingo, 4 de abril de 2010
Sabor a victoria
Una estela violeta rojiza
cola enloquecida
de un fuego artificial
estallando
en el corazón
de una luna llena y blanca
queso gruyere
del banquete
de la noche estrellada
en La Matanza.
El ácido lisérgico
nos cosquilleaba
en el cuello
a mí
y a mí hija
y los efectos efervescentes
del champagne
simplemente el deseo de
gozar
mientras estallan
en el cielo
fabulosos fuegos artificiales
multicolores
ruidosa
batería plebeya
de las guerras paganas.
La fiesta en la calle
la borrachera general
el correteo de los niños
el andar de las muchachas
y los muchachos.
No hay paz
pero
estoy en paz.
No hay humanidad
en el acto repetitivo
de la celebración
del tiempo lineal
y vacío,
pero me siento totalmente humano.
Será mi hija
drogada junto a mí
será su madre
dulcemente borracha,
serán los vómitos de los que colapsan
tan cargados de ira.
Escupo al piso
y la saliva
salta
golpeando
contra el piso.
Un leve río
de baba
brillante
luminosa
como estrella
caída.
Me gusta
el sabor
del ácido lisérgico
sabe....
sabe
a
victoria.
cola enloquecida
de un fuego artificial
estallando
en el corazón
de una luna llena y blanca
queso gruyere
del banquete
de la noche estrellada
en La Matanza.
El ácido lisérgico
nos cosquilleaba
en el cuello
a mí
y a mí hija
y los efectos efervescentes
del champagne
simplemente el deseo de
gozar
mientras estallan
en el cielo
fabulosos fuegos artificiales
multicolores
ruidosa
batería plebeya
de las guerras paganas.
La fiesta en la calle
la borrachera general
el correteo de los niños
el andar de las muchachas
y los muchachos.
No hay paz
pero
estoy en paz.
No hay humanidad
en el acto repetitivo
de la celebración
del tiempo lineal
y vacío,
pero me siento totalmente humano.
Será mi hija
drogada junto a mí
será su madre
dulcemente borracha,
serán los vómitos de los que colapsan
tan cargados de ira.
Escupo al piso
y la saliva
salta
golpeando
contra el piso.
Un leve río
de baba
brillante
luminosa
como estrella
caída.
Me gusta
el sabor
del ácido lisérgico
sabe....
sabe
a
victoria.
viernes, 2 de abril de 2010
Bola de fuego
Hoy le temo a la muerte
-maldita lucidez de la cocaína-
a pesar del abrigo del hogar
y las medialunas.
a pesar de las palabras
y los actos.
a pesar del amor
y la lujuria.
frío
final
para una bola de fuego,
soy frágil.
-maldita lucidez de la cocaína-
a pesar del abrigo del hogar
y las medialunas.
a pesar de las palabras
y los actos.
a pesar del amor
y la lujuria.
frío
final
para una bola de fuego,
soy frágil.
jueves, 1 de abril de 2010
No beso
Raúl le pregunto a Camila cuanto cobraba.
-50 pesos te la chupo y te entrego la colita mi amor. Y estiraba sus labios rojos carmesí, mientras con una mano toqueteaba la pija de Raúl.
-De acuerdo vamos.
Raúl y Camila caminaron una cuadra y media hasta el hotel alojamiento, intercambiando apenas unas palabras. Raúl pago al recepcionista quien le paso la llave, habitación 112 primer piso. Subieron por las escaleras y el culo de Camila, apenas enfundado en una tanga se le clavaba en la vista a Raúl quien simplemente lo toco con su mano mientras subían.
-Ya llegamos dulce, susurro Camila. Quien taconeo unos ligeros pasos hasta el borde de la cama donde dejo sus cosas hasta quedar en tetas y bombachita. Raúl se desvistió torpe y fue hacia ella en busca de un beso.
-No mi amor, yo no beso.
-Dame uno aunque sea.
Y le acerco la boca y con la punta de la lengua mojo los labios de Camila.
-No beso, no insistas.
Y forzándola con su lengua Raúl entro en la boca de Camila y sus lenguas chocaron. Camila intento sacarla con repulsa pero la presión de Raúl era más fuerte. Las bocas eran un colgajo de salivas entremezcladas. Raúl bajo hasta la bombacha de Camila y empezó a chuparle su enorme pene. –Slurp, slurp, slurp.
Camila lo miro. El culo de Raúl le resultaba atractivo. Le pidió que se pusiera en cuatro y después de un poco de saliva, se la puso de golpe. Raúl se sacudió y sintió un dolor agudo. Grito. Camila no se amilano y empezó a sacudirse contra Raúl. Su pija era un enorme puñal penetrando la piel de Raúl, que gemía y gemía. Acabaron.
Raúl acerco su boca a la de Camila en busca de un beso.
-Te dije que no beso cariño.
Raúl insistió en meter su lengua en la boca de Camila. Ella recibió la lengua y sin darle tiempo a sacarla la mordió a la altura del frenillo mientras sentía que la sangre de Raúl le bañaba la boca y los fuertes brazos de Camila lo inmovilizaban. De un brusco movimiento de cabeza Camila arranco la lengua de Raúl, mientras un rayo sanguinolento le salpicaba el rostro.
Ella escupió el pedazo de lengua, el se desvaneció entre estallidos de colores y un dejo de agonía. Ella contemplo belleza en la tragedia, él contemplo su propia fealdad como leña seca frente al espejo.
-50 pesos te la chupo y te entrego la colita mi amor. Y estiraba sus labios rojos carmesí, mientras con una mano toqueteaba la pija de Raúl.
-De acuerdo vamos.
Raúl y Camila caminaron una cuadra y media hasta el hotel alojamiento, intercambiando apenas unas palabras. Raúl pago al recepcionista quien le paso la llave, habitación 112 primer piso. Subieron por las escaleras y el culo de Camila, apenas enfundado en una tanga se le clavaba en la vista a Raúl quien simplemente lo toco con su mano mientras subían.
-Ya llegamos dulce, susurro Camila. Quien taconeo unos ligeros pasos hasta el borde de la cama donde dejo sus cosas hasta quedar en tetas y bombachita. Raúl se desvistió torpe y fue hacia ella en busca de un beso.
-No mi amor, yo no beso.
-Dame uno aunque sea.
Y le acerco la boca y con la punta de la lengua mojo los labios de Camila.
-No beso, no insistas.
Y forzándola con su lengua Raúl entro en la boca de Camila y sus lenguas chocaron. Camila intento sacarla con repulsa pero la presión de Raúl era más fuerte. Las bocas eran un colgajo de salivas entremezcladas. Raúl bajo hasta la bombacha de Camila y empezó a chuparle su enorme pene. –Slurp, slurp, slurp.
Camila lo miro. El culo de Raúl le resultaba atractivo. Le pidió que se pusiera en cuatro y después de un poco de saliva, se la puso de golpe. Raúl se sacudió y sintió un dolor agudo. Grito. Camila no se amilano y empezó a sacudirse contra Raúl. Su pija era un enorme puñal penetrando la piel de Raúl, que gemía y gemía. Acabaron.
Raúl acerco su boca a la de Camila en busca de un beso.
-Te dije que no beso cariño.
Raúl insistió en meter su lengua en la boca de Camila. Ella recibió la lengua y sin darle tiempo a sacarla la mordió a la altura del frenillo mientras sentía que la sangre de Raúl le bañaba la boca y los fuertes brazos de Camila lo inmovilizaban. De un brusco movimiento de cabeza Camila arranco la lengua de Raúl, mientras un rayo sanguinolento le salpicaba el rostro.
Ella escupió el pedazo de lengua, el se desvaneció entre estallidos de colores y un dejo de agonía. Ella contemplo belleza en la tragedia, él contemplo su propia fealdad como leña seca frente al espejo.
Semana santa -pasión, muerte, resurrección-
ueves santo,
la pasión,
descanso del trabajo
-maldita maldición bíblica-
preparo mi espíritu para las festividades.
vino tinto, seguro,
asado, tal vez,
cocaína, que no falte la del Diego,
vamos a tomarnos la mano de Dios.
Viernes Santo,
la muerte,
de resaca y sin dormir.
comer pescado
es el cuningulis matinal
con sabor a orines
a la chica que parlotea sus orgasmos
-¿será un castigo divino?-
solo espero desmayarme y no despertar.
El sábado es una laguna en mi memoria
y un agujero en mi bolsillo.
Domingo,
de resurrección,
fumando cogollo frente al sauce y la ruta,
vomitando la bilis de los días anteriores,
después de haber devorado carne de monaguillo
-me merecia mi huevito de pascua-
el semen de la religión no tiene gusto a nada,
es la nada misma viscosa
inolora
incolora
es como el triste rezo nocturno
del buen rebaño
a las puertas del matadero.
la pasión,
descanso del trabajo
-maldita maldición bíblica-
preparo mi espíritu para las festividades.
vino tinto, seguro,
asado, tal vez,
cocaína, que no falte la del Diego,
vamos a tomarnos la mano de Dios.
Viernes Santo,
la muerte,
de resaca y sin dormir.
comer pescado
es el cuningulis matinal
con sabor a orines
a la chica que parlotea sus orgasmos
-¿será un castigo divino?-
solo espero desmayarme y no despertar.
El sábado es una laguna en mi memoria
y un agujero en mi bolsillo.
Domingo,
de resurrección,
fumando cogollo frente al sauce y la ruta,
vomitando la bilis de los días anteriores,
después de haber devorado carne de monaguillo
-me merecia mi huevito de pascua-
el semen de la religión no tiene gusto a nada,
es la nada misma viscosa
inolora
incolora
es como el triste rezo nocturno
del buen rebaño
a las puertas del matadero.
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