martes, 11 de enero de 2011

Saludos a Vandor

El Torino rojo se estaciono justo enfrente de la casa de Avellaneda 2953. Era un soleado día de primavera y los brotes de los arboles y las hojas de las flores daban al aire un perfume particular. Dentro de la casa reinaba un clima de distensión y festejo. El viejo había ganado dos días antes las elecciones, y ese día el Petiso se levanto diciéndole a los suyos que la alegría seguía siendo peronista. Todos rieron, no falto incluso un viva Perón en el festejo.
-Ahora vamos a mostrarle al zurdaje el puño de acero de la patria peronista, dijo alguien con tono de macho haciendo alarde de macho.
Antes de cruzar la puerta de salida el Petiso se paro frente al espejo. Se sentía canchero, ganador, se miro, se peino con los dedos gordo e índice de su mano -el mismo índice que señalaba la suerte de uno y otro- los bigotes manubrio, se paso la palma de la mano sobre el jopo engominado, se acomodo la corbata. Podría haber sido cantante de bolero, maestro del bolazo para las chicas fáciles, carne exquisita para las chicas del puterio. Se sacudió unas migas de galletita -vaya ironía- Traviata de la solapa. El Petiso se burlo de si mismo -un día como hoy no necesito sostener ningún paraguas. Todos rieron y las panzas voluminosas de algunos de ellos se sacudían a ritmo con las carcajadas. El Petiso cruzo la puerta seguro y decidido, convencido de que nadie muere en la víspera.
Primero trono un disparo que dio pleno en el pecho del Petiso, luego otro y otro.Los cusotidos se abrieron, se tiran al suelo, buscaron refugio de las balas sin pensar en el caído. Se armo el pandemonium, los custodios disparaban desde el piso, parapetados detrás de los autos, desde la puerta de la casa, hacia ningún lado, hacia todas partes.
El cuerpo del Petiso yacía en el piso.

Lino estaba concentrado en su puesto. En esta partida se jugaba a todo o nada. Iban por la suya y lo sabia, era una movida arriesgada, pero quien se asuste frente al riesgo que abandone la política, la revolución se hace con cojones, no con cagones les había dicho a los que lo acompañaban en la partida. No hacía falta aquella arenga. Lo seguía gente convencida de la venganza, convencida de que el viejo era un hijo de puta, de que los caídos exigían justicia, de que impedir que el Pepe y su runfla de cristianos peronistas, les impongan a ellos, la vanguardia marxista, las condiciones de la unidad. Si el Pelado y el Negro se dejaban prepotear, allá ellos. Nosotros vamos a obligarlos a luchar de verdad por la Patria Socialista, a negociar nuestras condiciones con el viejo de mierda, se repetían. La suerte estaba echada.
Lino se concentraba en los detalles, la posición de los tiradores, la puerta de Avellaneda 2953,
el movimiento de los custodios. No perder el detalle, se repetía. Después de tanto trabajo y planificación, de poner tanto en juego, no podían fallar. Por Ezeiza, por Trelew, por el Che, por la historia. Cinco por uno. Los concentrados ojos de Lino destilaban furia y decisión, no había cabida en ese momento para la ternura (endurecerse sin perder la ternura jamás dijo el Che). Cada uno en su puesto esperaba que el momento llegara. La primavera prometía un florecer de rosas rojas de victoria y de venganza.
La puerta se abrió.-Rucci traidor se dijo Lino entre dientes. No hizo falta señal, no hizo falta orden, nadie titubeo, cada uno sabia bien su papel en el plan e iban a cumplirlo al detalle. Los disparos salieron al unisono en perfecta sincronía , el cuerpo de Rucci se sacudía como una marioneta ante el impacto de las balas, los custodios se abrían temerosos de caer ellos. Al momento de la muerte el todopoderoso quedo solo, sin el pecho de nadie que lo cubriera.
Lino se aflojo un segundo con la sensación de la misión cumplida.
-Saludos a Vandor, hijo de puta, fueron sus únicas palabras cuando el cuerpo caído de Rucci se desangraba en el piso.

domingo, 9 de enero de 2011

quemando pedos suaves

Quemando en los calzones pedos suaves, con los pies en las orillas de la muerte
Osvaldo Lamborghini


Silencio raquítico del viento, la tarde fresca de verano. Las moscas zumban sobre la piel sudada , revolotean sobre los insectos muertos en el agua. ¿Sueñan las arañas con moscas azules?. Entre los resquicios de las nubes, aparece un tímido sol platense. Diagonal 80 es un discreto paseo de autos y colectivos, no es el infierno de ruidos y gente de los días de semana. No es el acceso a los piringundines de la estación, ni el dormitorio de los borrachos en su camino a la nada.
El hombre esta desnudo en el agua de la pelopincho ejercitando el escroto y el deseo (a falta de fernet bueno es masturbarse en el agua, saborear el sol cálido y concluir lo vano del acto mismo, sentir la inmensidad vacía del tiempo. Filosofía barata, preguntarse el donde, el para que y el porque de la vida y zapatos de goma, las sandalias se mojan con el agua que expulsa el cuerpo de la pileta). Enormes burbujas de pedos en el agua. El hombre desea mate y tortas fritas cocidas en grasa. Mate amargo al borde de la pelopincho hedionda en pedos y mosquitos muertos y de semen sidoso reclamando su suerte (si no puedo ser muerte para que quiero existir, reclama el semen sidoso emulando al espermatozoide que reclama ser vida).


Ella tenia un largo cabello lacio, tan largos como sus piernas. Era joven y audaz, soñaba ser actriz porno, objeto de deseo, mamadora hambrienta de grandes vergas sin rostro en la oscuridad de las pelvis.
La penetró y ella se cagaba, pedía por favor que saliera y pero siguió, siguió y siguío hasta que un fétido chorro de mierda se fue derramando por la pija, los huevos, las sabanas, provocando que la ensartaran con más violencia, salpicando en cada golpe de la pelvis y los huevos contra el culo que la mierda salpicara las paredes del pequeño cuarto. Ella pidió más y más y más, él la saco, carne y vena chorreada en mierda y sangre, como una cuchilla que ha calado en los intestinos de la víctima. La saco y se la dio en la boca, agarrándola de los pelos, hundiéndola hasta del fondo de la garganta sin fin que la tragaba. Ella lamió la mierda de las sabanas y las paredes blancas salpicadas de caca y sangre mientras pedía más y más, metiéndose entera su mano derecha en la concha, luego la izquierda en el culo, arrancándose los soretes y devorándolos como delicioso chocolate suizo hasta acabar. Se flexiono, se autolamio, metía su cabeza entera en la vagina, su cuello, sus hombros, su pecho. Se enrosco sobre si misma como un bicho bolita.
Ella nunca había leído al Marqués de Sade.


Ayer la lloro entre sucias sabanas y noches insomnes de cocaína por el culo de angelito, de luna llena, de horma de queso gruyere, curtido a vergazos y transito lento, se fue detrás de las estúpidas monerías del mono obediente del domador. (Emma Goldman: Si no puedo bailar, tu revolución no me interesa).


Dulce amor
no llores
por este malentendido
por la vaga
sospecha del fracaso
por la estúpida
lengua
de la domesticación,
ningunea
el tortuoso sendero
de las palabras hirientes
y las catarsis
del macho herido.
No bonita,
sabelo,
tu sonrisa
llena los días
de magia
es como un conejo
saliendo
de una galera
para huir hacia
el país de Alicia
y las maravillas.
Es letal y traicionero,
como la navaja filosa
y brillante,
sonriendo
antes de apuñalar
a su víctima.
Sonrisa
sabrosa
como el champagne frío
en las noches estrelladas
y la cocaína.

Me cago en Dios, la patria, el amor y toda esa mierda. Si he de morir ,se dijo, ha de ser asesinado por el enemigo, de sobredosis, de SIDA. Si he de vivir, se dijo, sera combatiendo, intoxicado, lujurioso. Como mis héroes.
En fin, asumió que cada acto acarrea su consecuencia.

jueves, 6 de enero de 2011

cucarachas crujientes

Era una lucecita roja del hotel la que indicaba que aquel era el lugar indicado. Los zapatos pisaban crujientes cucarachas que llenando las suelas de tripas blancas, pero los jos de él solo podían mirar las tetas de ella que peleaban por salir contra el aire pesado y el vestido que las aprisionaba (madres del mundo que hacen del seno alimento y pajas turcas). En el descanso del hotel ella dijo -me gustan los juguetitos (antes le había dicho que solo quería mimos y besos). El no dudo, simplemente se arrojo al culo, dedo, dedos, mano, puño, la otra mano y se zambullo a la pileta de mierda navegando por los intestinos hasta encontrar una vía de salida a la garganta. Salio de allí chorreado mierda, flujo y sangre mientras ella le comía las pelotas y las sazonaba con ketchup y saliva sobre un plato de plata (dejate los anteojos puestos así lucís más intelectual).
En Rivadavia y Río de Janeiro, peinaban sobre la calzada las maricas anchas rayas de cocaína y ofrecían mamadas deliciosas a los porteros que acababan gritando ¡viva franco viva perón! Y las señoras madres de caballito -cuyas tetas no dan ya leche pero le encantan ser eyaculadas- se masturbaban en silencio pensando que ricky fort y mister musculo irían en su rescate.
En once la luna se tiraba pedos de rojas estrellas rojas que pintaban en el firmamento el lema -santucho vive y desaparecían entre sollozos de ex guerrilleros devenidos profesionales y funcionarios que manoseaban a las alternadoras de la perla (donde tanguito pedía una balsa y conseguía a cambio una bolsa) y la historia (vieja cruel de piel ajada) mostraba a los transeúntes de piel morena su brillante concha cavado profundo entre el revoloteo de los cuervos que devoraban chipa y dedos sangrantes de los borrachos que la ignoraron o la poseyeron y fueron
Tuerce el trapo para sacarle la mugre, limpia el vidrio del espejo, el baño, las cagadas que salpican la taza. Cuelga el papel higiénico, hecha el desodorante. Se mira al espejo y ha perdido la sonrisa.
Ni olvido ni perdón para quien alguna vez estuvo enamorado. Limpia los rastros de la sangre derramada.
En las penumbras del cuarto el recuerdo hecha un trago mientras una cucaracha se instala dentro de su oído para comenzar el rito de la locura.

martes, 4 de enero de 2011

ser perezosos

En el negro ojo del culo de una dama
(lanzado a hacer de la mierda
un almuerzo afrodisiaco)
en el asfalto de la ruta
(cortando la arteria del capital
para bloquear a la sociedad)
en la hoja en blanco
(escupiendo estúpidas palabras de amor
jamás correspondidas)
en el comité central
(arengando sobre la democracia socialista
ahí donde nace la fría mirada del centralismo)
en la desesperación de la derrota
(resistiendo a la agusanada manzana de la paz
y de la norma)
en el filo de la moral
(donde se esconde la mentira oscura
de la riqueza y la lujuria de unos pocos)
en la galera del mago
(devorando palomas y conejos
para matar el hambre)
en la aguja del yonkie
(disolviendo la realidad en una sucia pensión)
en cuatro patas frente a la verga del marinero
(soledad y deseo, exceso y orgía)
en los libros contables
(porotos autos putas viviendas deducibles de impuestos)
en la sombra de un ombú
(donde el estanciero tiene la pampa)
en los cementerios
(donde descansa el olvido y la historia)
en el centro de la noche
(donde agoniza Celine)
frente a un pelotón de fusilamiento
(como Roque Dalton y Federico),
recordad siempre algunos principios claros
dios no existe
la propiedad es un robo
la libertad se conquista
ser siempre perezoso
excepto en el gozo y la bebida,
excepto en ser perezosos.

lunes, 3 de enero de 2011

el ateo spinoza

El ateo

Spinoza

me enseño

que la potencia

del ser

era infinita.

Seamos

fuego

entonces.

el viejo hegel

El viejo Hegel
me enseño
que la dialéctica
de la historia
era la critica
de lo existente.
Y aquí me encuentro
preparando
la critica
de las armas.

domingo, 2 de enero de 2011

menú de los pobres

(La morocha bonita
me dice que vaya a compra papa y huevo)
yo pienso en Nestór Perlongher,
(me quedan solo cinco pesos en el bolsillo)
y la idea de una pasión abolicionista del éxtasis
(ensalada o puré con huevos fritos?);
me explico:
Dilma Roussef, ex guerrillera,
presidenta de la burguesía brasilera
aplaudida por :
ex guerrilleros
industriales codiciosos
un ex metalúrgico que llora lágrimas
de cocodrilo que adorna las carteras Louise Vuitton
de una presidenta viuda y ex montonera
que a los que piden pan
no les da queso
pero les corta bien el pescuezo
(revuelto de papa y huevo?);
el poeta se queja
de los putos de gimnasio
las lesbianas del gueto corporativo
(tortilla?)
el final de la orgía
(papa..panamericana...).
Esquiva Loche
los golpes del silencio
se adentra en el corazón de un olvido negro
de vino barato
una vez perdida la fortuna
bajo la luz de un farol que nunca enciende.
Fuegos artificiales amarillos
en la noche azul
(que lindo culo bonita para estar ahí entre el susurro de tus jadeos)
estallando
en los cuerpos y en las mentes
celebrando la preparación
del caos y las revoluciones
es mi deseo
para este año
(ensalada de papa y huevo
y lucha de clases
delicioso menú de los pobres)