jueves, 30 de julio de 2015

inyección

Entre el cansancio y la fiebre, la lluvia me promete caricias, un café caliente, libros que arrancan fuego de sus palabras, islas misteriosas, guerras civiles y revoluciones.
Me acurruca el viento y la paleta gris del cielo. Unos dedos pequeños, como espinas de rosas, como agujas de inyección, inflama mi pecho. Me susurra al oído como un viejo lascivo, toquetea mi culo, juega a encender mi piel con la promesa de un sueño sin sobresaltos.
Pero la lluvia, si que es despiadada, destruye en mi toda esperanza en la paz, todo orden que exista sera hijo de la violencia. Y lanza sus truenos como manifiestos.

viernes, 10 de julio de 2015

flashes

un ultimo suspiro
antes de abandonar
el lugar de los flashes y las lamparas
acogerse a la sombra
silencios
bebiendo a escondidas
los restos de alcohol
de los vasos abandonados
en mesas de madera
por parroquianos borrachos
y jóvenes prostitutas;
robando besos fríos
contra una pared
donde las cucarachas
construyen su refugio
contra la guerra nuclea

jueves, 2 de julio de 2015

desparraman

el caos:
un enterrador
sonríe borracho
a las 10 de la mañana
un árbol desnudo
en invierno
una mosca zumba
enloquecida
en la ciudad se desparraman
las multitudes
y todo detalle
pasa desapercibido

miércoles, 24 de junio de 2015

un bigote de gato

El alcohol quemaba mis entrañas
y por las sienes estallaba
una catarata de fuego.
El frío se agolpaba contra las ventanas
la silueta de una sombra felina
queda atrapada en la ventisca
de algunas palabras.
Como si una cabalgata furiosa
de amazonas asesinas
amenazaran la existencia misma
de un rayo de cordura.
Mi dulce amor
me invita a sus labios
pero yo prefiero mordisquearle
los cachetes
sabrosos manjares
de los condenados al infierno.

Alimenta mi luna
un bigote de gato
que se mece en el sueño.

domingo, 31 de mayo de 2015

pintitas

Del cuello del hombre cuelga una llamativa corbata rosa con pintitas blancas. Tiene una enorme papada que se confunde con el nudo de la corbata y el cuello de la camisa. Parece un sapo. Su cara es grotesca y blanca, su cabeza luce entradas pronunciadas y una calvicie incipiente en la punta de la bocha, su boca es grande y el sonido de sus palabras grandilocuente. 
-No puede hacer nada, estas son las condiciones que ustedes aceptaron, ahora no me vengan con que no están satisfechos. Bueno si no hay nada más que discutir, estoy muy ocupado.
-El tema de si son las condiciones que aceptamos o no, es secundario. Las condiciones son impuestas, no es una elección voluntaria, ya que la opción es morir de hambre. El tema es que no estamos satisfechos y no tenemos porque estar satisfechos.
-Como se atreve usted a hablarme así. Se exalto y la cara de sapo se puso roja como un pepino opacando el rosa de su corbata.
-Y como sabemos que a las condiciones impuestas se le oponen las condiciones deseadas y que las condiciones deseadas se logran por la fuerza, venimos a decirle que nos importa muy poco que no tenga tiempo y que desde este instante, usted ha sido tomado como garantía de seguridad mientras ocupamos la planta hasta ver satisfechas todas nuestras demandas.
Al gordo cara de sapo se le fue el color de la cara y se le derrumbo la papada. Estaba más pálido que las pintitas blancas de su corbata rosa.
Se había creído demasiado aquello de que a los hombres se los manda por posición social. Ahora era una pasa arrugada a quien le temblaban los labios al hablar. Nosotros nos habíamos creído durante mucho tiempo que nuestra situación respondía a un orden natural de las cosas. Ya no creíamos, simplemente nos ubicamos en el mismo lugar que el de nuestro interlocutor.
Es la historia que reclama ser oída
desenterrada de los libros y
los cementerios,
hablando desde las vigas de los edificios
los ladrillos
y los cielorrasos
donde las manos obreras
estamparon su firma.
En fin,
es la lucha de clases, estúpido.

sábado, 16 de mayo de 2015

todos los días

el amor sueña
con odios nobles y puros
como gemas de oro en bruto
de entre las piedras
mientras el odio
desea
ser penetrado por el puño
de un amor cargado de vicios
promesas de dolor
y lujuria;
como el borracho sueña
con botellas llenas de alcohol
en camas vacías
sobre un colchón que irradia
hedor y orines.
un poco de vida
un poco de muerte
y mucho de algo indescifrable
como el vacío
o el perfume humeante
del ajo hirviendo en aceite,
un poco
como todos los días.

viernes, 15 de mayo de 2015

pinceladas a lo pollock

un hombre
con la luna iluminando su espalda
batiéndose a duelo
con sus pistolas desenfundadas
cayendo
mientras la sangre dibujaba
en el aire
pinceladas a lo pollock
y las balas lo atravesaban
haciendo que su cuerpo
se contorsione
como una marioneta enloquecida.
la fría risa de sus enemigos
se confunde con el silbido del viento
que sopla leve
sobre el cuerpo del hombre caído
solo
en la noche
sin haber sabido apreciar

el sabor del ultimo beso.