jueves, 30 de abril de 2009

Barbijos


Cúbrete la boca con un barbijo y
protégete de los besos envenenados.

La pandemia es el miedo propagado
para alentar el virus de la obediencia
La voz de mando es la ganancia.
El remedio. Un muro que nos separe y aliente el odio.

Cúbrete la boca con un barbijo y
protégete de los besos envenenados
del amor que adormece (y por eso obedece).

miércoles, 29 de abril de 2009

J. Lo.


-Le juro señor que era J. Lo. Como termine ahí y porque no podría explicarlo. Solo sucedió. No deliro, ni sueño, es real. Ella era J.Lo. Y su culo en movimiento era un verdadero monumento al culo y al deseo humano por la carne. Carnalidad pura señor. Si se movía para la izquierda o para la derecha todo temblaba. Sinceramente no se si era el mejor culo, pero era al menos un culo mítico y extravagante ante mi inocente mirada. Lucia tan solo un bombachon rosa y cubriéndole el pecho una remerita corta de apenas disimulaba los pezones duros. Boca carnosa, pelo lacio suelto, ojos gigantes y oscuros. Si señor era J. Lo. No le miento. Se puso en cuatro y levanto su culo al techo. Era de día y todos los rayos del sol lo iluminaban pleno, gigante, obsceno. Unos cráteres y pequeñas estrías le daban al culo humanidad, belleza real. Me pidió que la nalgueara y yo que ni me imaginaba que alguna vez J. Lo. iba a estar conmigo en esa situación, ni lerdo ni perezoso me di a la tarea de nalguearla. Primero despacito, pequeños chirlos a cada lado. Ella pedía más y yo me entusiasmaba señor, después de todo era J. Lo. y su culo el monumento al culo latino, y entonces le daba más fuerte y más rápido y sus cachetes se ponían colorados y sus pedidos eran más insistentes y mi pija que se ponía dura de solo ver esa inmensa luna de carne iluminada por el sol. No aguante y corrí su bombachon rosa y los labios carnosos y mojados de J. Lo. se ofrecían jugosos y mis dedos fueron hacia allá, uno, dos, tres, toda la mano y ella gemía y yo no lo podía creer. Sus ojitos oscuros mirando bajo su vientre y un rabioso -más, quiero más.
Hasta que desperté teniendo a mi novia chupándomela porque la había calentado de tanto manoseo y a pesar de su belleza no era J. Lo. y yo juro que ella estaba ahí señor, aunque usted no lo crea, aunque lo crea imposible. Porque ¿sabe una cosa usted señor? Ella vive en mi cabeza.

Cocaína te mereces tu poesía


Cocaína: te mereces tu poesía lucida y celebratoria.
Sniffe Sniffe.
¿Quién esta ahí?
Sniffe Sniffe.
Maldita cocaína que me comes la cabeza.
Sniffe Sniffe.
Silencio.
Sniffe Sniffe.
Como me late el corazón creo que muero.
Sniffe Sniffe.
Quiero dormir.
Sniffe Sniffe.
Maldición ya es de día.
Sniffe Sniffe.
Cocaína: ya no estas, te veré pronto.

martes, 28 de abril de 2009

La uña del gato


La uña del gato arañando al vacío.
El vacío arañando el animo.
El animo arañando la conciencia.
La conciencia arañando el inconciente.
El inconciente araña el origen primitivo.
El origen primitivo desata la lágrima.
La lágrima desata la angustia.
La angustia desata la furia.
La furia desata la tormenta.
La tormenta recuerda la vida.
La vida es la uña del gato arañando al vacio.

lunes, 27 de abril de 2009

Besos de despedida


Hoy tengo el corazón oscuro.
Sombras cargadas de dolor e incertidumbre,
Besos de despedida,
La tristeza de un gato dormido.

Dudo de mi suerte.
Dudo de mi existencia:

Por mi madre moribunda.
Por las bombas en Gaza.
Por las heridas de los viejos amores.
Por la ausencia de alegría.
Por la resaca de las drogas.
Porque no tengo más drogas.
Por los inquisidores.
Por las pocas monedas que me quedan.
Por la revolución que tarda.
Por el sexo que aburre.
Por la quiniela que se niega.
Por la ciudad vacía.
Por que sí.
Por estas letras escritas al azar.
Por el poema que nunca escribiré.
Porque tengo que trabajar.
Por estar loco y por estar cuerdo.
Por no saber.
Por no morir.
Por los amigos que se fueron.
Por las cuentas a pagar.

Porque la sangre del mundo nos salpica
Con absoluta indiferencia.

Resistir


Combatir clandestinos a los poderes del estado.
Preparar las huelgas que golpeen al capital.
Derribar las Bastillas del terror y marchar hacia el Palacio de Invierno.
Amarse en las calles en las grandes asambleas populares.
Calentarse alrededor de Iglesias ardiendo.
Saber que la derrota es una circunstancia.
Resistir.
Nuestro enemigo no es ni la naturaleza humana ni el destino.
Es cobarde y tiene miedo y por eso tantos muros y policías los defienden.
Lo que decide es la lucha.

domingo, 26 de abril de 2009

Estaba de parranda


La muerte te llama por telefono.
Las lagrimas lavan la cara.
Las cervezas calman la angustia.
El sueño repara el olvido.
Las palabras construyen el dolor.
Pero no estaba muerta,
estaba de parranda.