sábado, 8 de junio de 2013
jueves, 23 de mayo de 2013
invierno-primavera
Bebiendo café en el bar de la esquina
de monroe y triunvirato.
La tarde es fresca
-el general invierno
se aproxima-
yo llevo puesto
mi gorra negra
mi chalina violeta
mi buzo rojo
mis uñas azules.
Desde que sali de la clinica
así son las tardes,
una pequeña rutina
de enfermo de sida.
El muchacho que me atiende
es hermoso
y tiemblo cuando se aproxima
de solo pensar en su mirada
-dulce como el aroma del caramelo
recién hecho-
le pido un café
y lo veo irse.
Quiseira que algun día me diga:
-a la mierda con el café,
solo queiro echarte un polvo
y yo me abriría
como una rosa en primavera
aunque sea el más crudo invierno
y la muerte arrasara
con todas las flores de la tierra.
jueves, 2 de mayo de 2013
insomnio
No puedo dormir. Intento leer los Escritos de Antonio Gramsci sobre el Risorgimiento. Me queda aquello de que el termino intelectual viene de clérigo. Pienso en su carga oscura y en su reproducción laica al campo de la academia y la política. Quiero dormir. Cuando lo intento una serie de imágenes se apoderaron de mi pensamiento. Corría, no recuerdo como iba vestido, si iba vestido o estaba, si tenia cabello, si tenia barba o era un simple reflejo de alguien en tension corriendo hacia algun lado, como huyendo de cuerpos que me son cercanos y extraños a la vez. Sudaba y flexionaba mis piernas, me agotaba en la carrera. Un incendio sucede de fondo. Pero yo no evado el incendio busco ir hacia el y quienes me persiguen alejarme. De golpe siento en mi vientre el ardor de un sexo de mujer me sacudo con espasmos como si me estuvieran penetrando, gimoteo. Me abrazo fuerte al cuerpo de mi novio para encontrar una respuesta. El esta dormido.
Me levanto a tomar te y fumar marihuana. Me siento a escuchar opera. Me gusta saltar de aria en aria. De repente suena una sublime catarata de dolor y ansia de libertad, es posterior al primero de mayo así que es apropiado, es el coro de esclavos del Nabucco de Giusepe Verdi; el corazón se me estremece. Brotan lagrimas y calor en mis mejillas. Salto a Mozart siento el odio, la furia y el dolor de la muerte con la Reina de la Noche. Pero cuando llego a Carmen interpretando La habanera y la veo refrescar su cuerpo en agua y sentenciar que el amor es un pequeño gitanillo que huye de la ley, me desarmo, siento una llamarada de pasion que me desborda, me transporto a sus fibras mas intimas, soy sus nervios y su deseo.
Son las 5:50 am y el amanecer no aclara. Me paso a Nina Hagen (no me canso de pedírselo: meame en la boca Nina y decime putito). Me pregunto si Gramsci en la cárcel milanesa de San Vittore se habrá permitido dudar de aquello que lo hacia irreductible. Si temió a la muerte o al fin del amor o habrá pensado en el suicido en lo mas oscuro de su derrota. Escribir para vencer a la derrota, reflexionarla, reconocerla en toda su dimensión. Escribir para vencer a la muerte. El arte vence a la muerte y la revolución es arte, el trabajo humano es arte puro banalizado por los que ven todo como mercancía.
Quiero entregarme los brazos de un muchacho que me cante como Leonard Cohen, I’m your Man:
Si quieres un amante
Voy a hacer cualquier cosa que me pidas
Y si quieres otro tipo de amor
Yo soy tu hombre
(…)
Y me gustaría caer a tus pies
Y me gustaría gritar a tu belleza
Como un perro en celo
Y me arrastraría a tu corazón
Y me desgarraría en tu sabana
Yo diría que por favor, por favor
Yo soy tu hombre
Intento ir a dormir. Buenos días.
lunes, 29 de abril de 2013
faroles en las esquinas
una mirada como la estela de una estrella
siempre seria pasado
una luz a destiempo
un estallido
un universo inconcluso.
Orbitas
cortadas
por una navaja de afeitar
un loco con bombín
corbata moño
un perro andaluz
se pasea frente
a un piano sangrante
una mujer sonora.
mirar con el ojo desnudo
la desnudez
del vacío
ruinas y catástrofes
y andamios alzados hacia las estrellas
lechos con amantes
y las tumbas con flores
viejas con dientes rotos
gatos sobre los tejados
y meadores
en los faroles de las esquinas.
viernes, 26 de abril de 2013
la marica se desvanece
El buen sentido del perverso. Hay un atardecer violeta y se
filtran tras las nubes y los techos los primeros destellos de estrellas.
Pequeños estallidos iridecentes de viejos planetas consumidos por fuego y
hartazgo. Sobre el lecho de enfermo
la marica se desvanece.
Sobre la larga cabellera ceniza la sombra se hace aún más
sombría. Oscuridad y luz violeta, estrellas, sol (corre la marica detrás del
sol que vuelve y vuelve por a sorprenderlo por su espalda).
Un poeta en Nueva York espía desde el borde de la Quinta
Avenida el porte sobrio del cochero. La misma luna ilumina Granada. Y el buen
ojo del culo de Allen Ginsberg clama por que den por culo a los buenos maricas
de la CIA.
El medico hace su entrada en escena. Guardapolvo intachable,
cabello blanco
-Estudiaremos.
-Explíquele a ellos por favor.
-Y quienes son ellos.
-Mi hija, mi ex mujer y mis dos novios.
Es una pequeña comedia de enredos, la figura del puto en la
clínica católica. (Penélope: -La Esperanza, a qué clase de hijo de puta se le
ocurre ponerle a una clínica La Esperanza? A un hijo de puta católico).
Caldo de verduras (en el caldero hierven las ultimas tripas
de alguien que cayó por curiosidad, espiando a la sudorosa dama de la cofia y
el cucharón entre el zapallo y las zanahorias. No tuvo tiempo de explicarse con
la fuerza y precisión de un carnicero ella los destripo y vertió sus huesos y
vísceras al aceite hirviendo).
El muchacho inflado y amarillo, los ojos desbordando las órbitas la bilis de una vida insegura. Revienta el hígado, los vasos, mierda y
veneno.
Hola señora morfina. Necesito de usted las dulces caricias
de una nana que me lleve de viaje allá lejos, donde no hay tiempo ni espacio ni
lugar ni color ni luz ni nada que se materialice. Un simple punto oscuro más
pequeño que un grano de arroz. Allí
esculpido en letras góticas el Zaratustra de Nietzche.
La marica se desvanece
en prados donde yacen viejos ejércitos perdidos y recuerdos
rotos de los desterrados. Pálidos rostros hambrientos con grietas y cicatrices,
testigos que aún no han hablado.
Juguetean en el andamio aquellos obstinados constructores de
sueños (la eternidad por los astros proclamo August Blanqui con tanta fuerza
como la técnica de la barricada).
La marica se desvanece
El sexo de húmedo muchacha el orín los bronceados cuerpos de
los hombres de mar. Tejen las manos fuertes del que hila redes puntos precisos
y movimientos constantes. Es una escollera, un porro frente al viento frio del
mar.
Teje el tejedor la mortaja del anciano y las ropas del
recién nacido. Odra en la montaña sus recuerdos de cordillera. Su amante el
viento, su odio su némesis su garabato de un tiempo perdido.
La marica se desvanece
El doctor la doctora el enfermero en escena. Tres pinchazos
a la medula las lágrimas.
La marica se desvanece.
Se deja ir por un pedazo de almohada hacia un lugar donde
todo dolor este perimido. Donde todo recuerdo proscripto todo deseo una
estrella fugaz.
jueves, 4 de abril de 2013
el viejo Verlaine
bajo el sol y acurrucado a orillas del
mar
(¡la eternidad!).
duerme en la playa
su sueño de borracho
el joven Rimbaud.
besar su nuca y labios
tragar su semen
licor más potente que el laudano.
brindis de palabras que arden
y descubren el corazón oscuro
de lo que acontece.
sangre
nuestra mascara de guerra
en las calles de la Comuna.
dulce violencia
del viejo Verlaine,
masturbandose enloquecido
alucinado de opio
mientras el tiempo se disuelve.
lunes, 1 de abril de 2013
vaciar botellas
No fue un tango, ni milonga (fragmentos de ella se esparcen en el eter y los espejos).
No fue el producto ni del odio ni del amor.
Quizas allá sido a causa de una tarde gris de otoño, de los arboles desprendiendose de sus hojas sobre calle uno frente al colegio Nacional..
Un té con facturas, una pequeña reflexión sobre el ultraizquierdismo.
Un insulto al Papado.
Pesadez fastidio vacio cha cha cha.
Quizas allá sido la cautivante morena ebria susurrando en protuñol o el joven trotskista elvando a programa sexo y revolución.
O los ojos negros negros penetrantes como el filo de una navaja afilada o una risa interminable y estruendosa o simplemente el paseo del gato sobre las rodillas.
Que se yo.
Pueden ser y no ser tantas cosas.
Puede arrojarse todo al cubo de basura de la nada y empezar de cero.
Vaciar botellas por el simple gusto del vacío el llamado insoportable de la sed.
Puede ser la tristeza del coqueteo con el dolor y con el éxtasis.
La perdida de todo significado.
Incongruencias.
Deletreos morbosos.
Una erección frustrada por el exceso de poesía (como una poesía frustrada por el exceso de erecciones).
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