sábado, 14 de diciembre de 2013

sentido


Un derrame de palabras sin sentido. El lenguaje es fascista, decia Barthes. Desnudar su significado, arrancarle la piel y somertelas al tumulto. Violarlas, hacer de ellas carne picada, flor carnivora, agua de rosas, muerte (y la verga del grumete estremece a las estrellas). Navegar en la incertidumbre de los signos y la gramatica, guerra civil de la prosa, las manos acarician las tetillas de una loca encerrada en la parole. Habla como un cuadro pintado al oleo, subita mentira.
El silencio estremece. Como las luces rojas el azul profundo de la noche. Como el sentido político de la duda.

viernes, 13 de diciembre de 2013

vestido a flores


¿Definime el dolor? Una punzada en el testiculo derecho, como una mano apretujandolo, recordandome la fragilidad; el vacio de sentidos, la angustia que sube del estomago al pecho, el llanto contenido, la perplejidad, el asco que produce el capital. El deseo que se esfuma en imagenes, un vestido estampado a flores con botones, los pezones duros y dos rudos sementales empalandome (soy esta perra que aulla y los vacia, los deja secos). La historia hablando detrás mío.
Veni a mi lado amor, necestio tu mirada.

sábado, 7 de diciembre de 2013

rosa negra


Llevaba tacones altos
medias negras caladas
bermudas ajustadas
una musculosa blanca
que marcaba sus duros
pezones negros
uñas azules
labios de rojo
y los ojos
de un violeta furioso
la cabeza rapada
y frondosa barba negra

el dolor son las cicatricez
del silencio
heridas de la reprimida
patria del deseo
las palabras obscenas
las burlas

el amor es coqueteo
con la muerte
la angustia
vivir entre sombras
el descanso
un abandono

llevaba una sonrisa en su rostro
los ojos encendidos
y los nervios a flor de piel
una rosa negra
entre flores marchitas

sábado, 29 de junio de 2013

lapiz

Me gusta subrayar los libros con lapiz. Es un leve crujido el que produce sobre la hoja mientras marca el trazo, una angustia de cincel sobre el corazon del lector, lento recorrido de hormiga y lineas directrices hacia otra lectura, simbolos, enigmas, el silencio más terrible que pueda contener una frase deshaciendose en carbonilla. Mientras tanto la luz de un velador chorrea y el libro se hace uno, cabello, labios,cejas, narices, brazos, antebrazos, piernas, los pezones y el sexo todo de palabras difusas, signos, preguntas del ser desde los comienzos de la filosofia. Nos devoran las palabras como piojos y nuestras prendas se cubren de vocablos destinados a perecer en la alcantarilla más cercana. Palabras con ene me gana tu pene, nene. Y en el fondo de la bolsa unos pocos recortes de algun tiempo, unas cascaras de cebolla, un autito rojo de colección de algun chico. 

sábado, 8 de junio de 2013

inmolarse


No hay lirica en la espera de la muerte,
solo hay agonía.
No lo hay tampoco en el apego estupido
a la vida,
simplemente es costumbre.
No hay pasión que no se funde
en la sangre.

No hay sexo imposible,
solo hay miedo.
El sol corre ligero
y las aguas del rio de la plata
siguen anhelantes de cadaveres.

La política es arte y
el arte es ese inmolarse por las estrellas.

jueves, 23 de mayo de 2013

invierno-primavera


Bebiendo café en el bar de la esquina
de monroe y triunvirato.
La tarde es fresca
-el general invierno
se aproxima-
yo llevo puesto
mi gorra negra
mi chalina violeta
mi buzo rojo
mis uñas azules.
Desde que sali de la clinica
así son las tardes,
una pequeña rutina
de enfermo de sida.
El muchacho que me atiende
es hermoso
y tiemblo cuando se aproxima
de solo pensar en su mirada
-dulce como el aroma del caramelo
recién hecho-
le pido un café
y lo veo irse.
Quiseira que algun día me diga:
-a la mierda con el café,
solo queiro echarte un polvo
y yo me abriría
como una rosa en primavera
aunque sea el más crudo invierno
y la muerte arrasara
con todas las flores de la tierra.

jueves, 2 de mayo de 2013

insomnio



No puedo dormir. Intento leer los Escritos de Antonio Gramsci sobre el Risorgimiento. Me queda aquello de que el termino intelectual viene de clérigo. Pienso en su carga oscura y en su reproducción laica al campo de la academia y la política. Quiero dormir. Cuando lo intento una serie de imágenes se apoderaron de mi pensamiento. Corría, no recuerdo como iba vestido, si iba vestido o estaba, si tenia cabello, si tenia barba o era un simple reflejo de alguien en tension corriendo hacia algun lado, como huyendo de cuerpos que me son cercanos y extraños a la vez. Sudaba y flexionaba mis piernas, me agotaba en la carrera. Un incendio sucede de fondo. Pero yo no evado el incendio busco ir hacia el y quienes me persiguen alejarme. De golpe siento en mi vientre el ardor de un sexo de mujer me sacudo con espasmos como si me estuvieran penetrando, gimoteo. Me abrazo fuerte al cuerpo de mi novio para encontrar una respuesta. El esta dormido.
Me levanto a tomar te y fumar marihuana. Me siento a escuchar opera. Me gusta saltar de aria en aria. De repente suena una sublime catarata de dolor y ansia de libertad, es posterior al primero de mayo así que es apropiado, es el coro de esclavos del Nabucco de Giusepe Verdi; el corazón se me estremece. Brotan lagrimas y calor en mis mejillas. Salto a Mozart siento el odio, la furia y el dolor de la muerte con la Reina de la Noche. Pero cuando llego a Carmen interpretando La habanera y la veo refrescar su cuerpo en agua y sentenciar que el amor es un pequeño gitanillo que huye de la ley, me desarmo, siento una llamarada de pasion que me desborda, me transporto a sus fibras mas intimas, soy sus nervios y su deseo.
Son las 5:50 am y el amanecer no aclara. Me paso a Nina Hagen (no me canso de pedírselo: meame en la boca Nina y decime putito). Me pregunto si Gramsci en la cárcel milanesa de San Vittore se habrá permitido dudar de aquello que lo hacia irreductible. Si temió a la muerte o al fin del amor o habrá pensado en el suicido en lo mas oscuro de su derrota. Escribir para vencer a la derrota, reflexionarla, reconocerla en toda su dimensión. Escribir para vencer a la muerte. El arte vence a la muerte y la revolución es arte, el trabajo humano es arte puro banalizado por los que ven todo como mercancía.
Quiero entregarme los brazos de un muchacho que me cante como Leonard Cohen, I’m your Man:
Si quieres un amante
Voy a hacer cualquier cosa que me pidas
Y si quieres otro tipo de amor
Yo soy tu hombre
(…)
Y me gustaría caer a tus pies
Y me gustaría gritar a tu belleza
Como un perro en celo
Y me arrastraría a tu corazón
Y me desgarraría en tu sabana
Yo diría que por favor, por favor
Yo soy tu hombre
Intento ir a dormir. Buenos días.