El cuerno
de la abundancia
me baña
de miseria.
en ello
ha sido excesivamente
generoso.
miércoles, 1 de septiembre de 2010
Bajo tu piel
Si solo pudiera hurgar
con mis uñas
bajo
tu piel.
Si me dejaras
devorarme
la lengua
como almuerzo
y las coyunturas
de tus huesos
como cena.
Si me dejaras olisquearte
el olor a pis
que anida en tu sexo
o rendirme al placer
de tus axilas.
Seria
perverso,
seria brutal,
le arrancaría
gemidos de gata
en celo
a la vieja moral
putona
con sus ojitos
llameantes.
O quizás
seria
el peor de los fracasos
o el deseo
irrealizable
con la pija
muerta por la cocaína.
Nunca digas nunca
ni des por seguro
el resultado.
con mis uñas
bajo
tu piel.
Si me dejaras
devorarme
la lengua
como almuerzo
y las coyunturas
de tus huesos
como cena.
Si me dejaras olisquearte
el olor a pis
que anida en tu sexo
o rendirme al placer
de tus axilas.
Seria
perverso,
seria brutal,
le arrancaría
gemidos de gata
en celo
a la vieja moral
putona
con sus ojitos
llameantes.
O quizás
seria
el peor de los fracasos
o el deseo
irrealizable
con la pija
muerta por la cocaína.
Nunca digas nunca
ni des por seguro
el resultado.
Muero por vos
Cuando llegue a casa, ella estaba completamente desnuda sobre la cama y él, sobre una silla poniéndose los pantalones.
No grite, no me enfurecí. Salí del cuarto y aguarde en la puerta un tiempo prudencial.
Ella se acerco a mí y me pidió que charlemos, que no significaba nada, que solamente había sucedido. Él se fue. Solo ella y yo quedamos en la casa. Había un poco de vino, el que me serví para tratar de bajar la tensión.
Me empezó a hablar. Simplemente, no la escuchaba. Me abrazo, sin tener respuesta de parte mía. Hasta lloro y me exigió que le hablara. Honestamente, no tenia nada para decirle.
Dijo algo así como –Muero por vos.
-Bueno, conteste, te tomo la palabra.
Y así, como quien no quiere la cosa, sucedió. Tomo un cuchillo, se cortó las venas y mientras le corría la sangre se clavaba el cuchillo en el vientre como un puñal. No hice nada. Solo mire esperando el resultado.
No grite, no me enfurecí. Salí del cuarto y aguarde en la puerta un tiempo prudencial.
Ella se acerco a mí y me pidió que charlemos, que no significaba nada, que solamente había sucedido. Él se fue. Solo ella y yo quedamos en la casa. Había un poco de vino, el que me serví para tratar de bajar la tensión.
Me empezó a hablar. Simplemente, no la escuchaba. Me abrazo, sin tener respuesta de parte mía. Hasta lloro y me exigió que le hablara. Honestamente, no tenia nada para decirle.
Dijo algo así como –Muero por vos.
-Bueno, conteste, te tomo la palabra.
Y así, como quien no quiere la cosa, sucedió. Tomo un cuchillo, se cortó las venas y mientras le corría la sangre se clavaba el cuchillo en el vientre como un puñal. No hice nada. Solo mire esperando el resultado.
lunes, 30 de agosto de 2010
El cantor
Corria el año 1968 cuando me toco hacer el servicio militar en Puerto Belgrano. Marina. Te imaginas que para un cordobés piola como era yo aquello era un sufrimiento impresionante. Me despertaban a las 5 de la matina para hacer los entrenamientos de fajina, en medio de aquellos vientos y fríos de infierno, y después estábamos al pedo en el cuartel sin nada que hacer. La única forma de zafa de aquello era laburar. Que para mi era como hacer la colimba o peor, pero que queres que te diga yo buscaba salirme del cuartel y tener plata en el bolsillo para poder hacer la mía y facilitarme la vida en aquella faena de la conscripción.
El asunto es que para lograrlo nos fuimos una mañana a una estación de servicio sobre la ruta con otros tres vagos del regimiento a pedir trabajo. Tuvimos que esperar para que llegara el dueño del boliche y nos entrevistara. El quia llego después de un largo rato, bajándose de una maquina impresionante, un Kaiser Carabela, vestido con un traje impecable en medio de aquel lugar inhóspito que nosotros todavía no conocíamos. El asunto es que el hombre, un cincuenton podrido en plata, nos entrevisto uno a uno y a mi me toco para lo ultimo. Me acuerdo que me dijo –Mira tus compañeros tienen el porte para hacer este laburo, pero vos viejo tenes una cara de vago. Yo, que siempre fui un entrador, le dije que no, que confiara en mi. Pero el tipo me paro en seco y me dijo –Vos que sabes hacer. Y yo le respondí –Yo jefe, soy cantor de tango y bolero. Y, en lugar de mandarme a la reverendisima mierda, veo que la jeta se le ilumina al quia este como si hubiera visto por primera vez en su vida a los tres reyes magos. Una sonrisa hermosa, hermano, ofreciéndome todos sus dientes me indicaba que la cosa iba por buen camino para mi.
–Cantor y te molestaría trabajar en un cabaret?.
–Pero que va a ser problema es lo que mas me gusta en la vida, le conteste.
-Empezas esta noche.
Ese día,
yo era el pibe
que saco la sortija
en la calesita.
el dulce caramelo
de las mujeres
mimosas,
las mesas de poker
y el whisky
en el escenario.
Sabes pibe?
en la ruleta
me jugué
lo que
quedaba
de amor.
El asunto es que para lograrlo nos fuimos una mañana a una estación de servicio sobre la ruta con otros tres vagos del regimiento a pedir trabajo. Tuvimos que esperar para que llegara el dueño del boliche y nos entrevistara. El quia llego después de un largo rato, bajándose de una maquina impresionante, un Kaiser Carabela, vestido con un traje impecable en medio de aquel lugar inhóspito que nosotros todavía no conocíamos. El asunto es que el hombre, un cincuenton podrido en plata, nos entrevisto uno a uno y a mi me toco para lo ultimo. Me acuerdo que me dijo –Mira tus compañeros tienen el porte para hacer este laburo, pero vos viejo tenes una cara de vago. Yo, que siempre fui un entrador, le dije que no, que confiara en mi. Pero el tipo me paro en seco y me dijo –Vos que sabes hacer. Y yo le respondí –Yo jefe, soy cantor de tango y bolero. Y, en lugar de mandarme a la reverendisima mierda, veo que la jeta se le ilumina al quia este como si hubiera visto por primera vez en su vida a los tres reyes magos. Una sonrisa hermosa, hermano, ofreciéndome todos sus dientes me indicaba que la cosa iba por buen camino para mi.
–Cantor y te molestaría trabajar en un cabaret?.
–Pero que va a ser problema es lo que mas me gusta en la vida, le conteste.
-Empezas esta noche.
Ese día,
yo era el pibe
que saco la sortija
en la calesita.
el dulce caramelo
de las mujeres
mimosas,
las mesas de poker
y el whisky
en el escenario.
Sabes pibe?
en la ruleta
me jugué
lo que
quedaba
de amor.
domingo, 29 de agosto de 2010
El hombre solo
El hombre
solo
juega
al solitario
(se hace trampas
temeroso
de la derrota)
el hombre
solo
bebe
y solitario
se masturba.
solo
se masturba
el hombre
que bebe
solitario
(se hace trampas
y finge sus propios
orgasmos)
solo
juega
al solitario
(se hace trampas
temeroso
de la derrota)
el hombre
solo
bebe
y solitario
se masturba.
solo
se masturba
el hombre
que bebe
solitario
(se hace trampas
y finge sus propios
orgasmos)
sábado, 28 de agosto de 2010
coqueteo
Coquetear
con la muerte
me tiene un poco cansado.
No dormir,
por largas noches de cocaína
me lleva al éxtasis
y la locura.
Muchas veces,
en esos momentos,
simplemente
deseo morir,
que todo termine,
que el dolor y la angustia
desaparezcan
conmigo.
Que se apague
por siempre
el sonido de las cañerías
y de los autos en la ruta.
Coquetear
con la muerte
es una sensación extrema,
al otro día
cuando el sol brilla
y no he pegado ni un ojo,
deseo que la vida
me brinde besos en la boca.
con la muerte
me tiene un poco cansado.
No dormir,
por largas noches de cocaína
me lleva al éxtasis
y la locura.
Muchas veces,
en esos momentos,
simplemente
deseo morir,
que todo termine,
que el dolor y la angustia
desaparezcan
conmigo.
Que se apague
por siempre
el sonido de las cañerías
y de los autos en la ruta.
Coquetear
con la muerte
es una sensación extrema,
al otro día
cuando el sol brilla
y no he pegado ni un ojo,
deseo que la vida
me brinde besos en la boca.
viernes, 27 de agosto de 2010
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