miércoles, 19 de enero de 2011

Goya

Goya pidió a su maja
que posara desnuda
frente a la tela.
Luego pidió a la maja
un rato de amor
o sexo
o unos cuanto dedos
sobre el clítoris mojado
de la dama.
Y Napoleón
huía de Waterloo
(los sueños de la razón producen monstruos)
y el rey Fernando
reponía su despotismo
y los liberales
calmaban su desilusión
con el opio
y el ajenjo.
Y Goya ciego
viejo
exiliado
soñaba a su maja desnuda
bañada en la sangre
del rey
decapitado.

2 comentarios:

ana dijo...

Opio, Ajenjo, Carnes y Fluidos ...
No la pasaban nada mal!

ateo dijo...

muy cierto