viernes, 30 de enero de 2009

Soy la noche ebria de vida


Soy un lobo que aúlla enloquecido
a la luna en la oscuridad.
Soy la mirada alucinada del búho
Entre los árboles verdes.
Soy un gato que observa la luz de los faroles
Intensos y demenciales
De los autos que cruzan la avenida.
Soy un lobo atrapado en la piel de un perro domestico
Con un collar en el cuello
Lamiendo la comida de un plato.
Soy una hoja a la deriva del viento
Que se estrella contra el parabrisas de un taxi
A la espera de la lluvia.
Soy la brisa suave que enfría los pezones de una madre
Que amamanta a su niño.
Soy el guerrero chofer de un colectivo
o su eterno pasajero hacia el hogar y el abrigo.
Soy la libertad inyectándose en las venas
El dolor y la esperanza.
Soy el viaje hacia la disolución del tiempo y el espacio
de un hongo alucinógeno.
Soy el flash back de la cocaína.
Soy un átomo que procrea el nuevo mundo
Y se desplaza en el caos del universo
Entre soles que estallan.
Telarañas de fuego y colores en las nubes.
Sombras siniestras que acechan el goce del amante furtivo.
Soy un beso de lengua profundo
En la garganta de la noche promiscua.
Labios rojos y carnosos.
El rosado sexo de una virgen.
Una cucaracha negra y brillosa
Caminando sobre la pared blanca.
Soy el lenguaje del otro.
Palabras que guardan la memoria.
Soy el hijo de la muerte sembrando flores en el cementerio.
Soy la muerte que abandono su oficio
Para ser partera.
Soy la crueldad del acto amoroso
Y la humanidad de la guerra.
Soy un león que abdico de su reinado
Y se hizo anarquista.
Soy la desmesura prepotente de los sentidos.
Soy el silencio y el adiós.
Soy la noche ebria de vida.

1 comentario:

Fernando Esteban Córdoba dijo...

Felicitaciones por el libro Insurgencia obrera, me gustaria si podrias presentarlo en un profesorado en el cual soy prof en historia, seria muy bueno que pudieras asistir,

espero quedar en contacto

saludos

Fernando
mi e mail es fernandoestebancordoba@gmail.com