viernes, 26 de marzo de 2010

Lluvia y tren.

Un martes lluvioso bajo la estación de tren. Digamos San Martín. Las gotas ametrallan las chapas del andén. Poca gente, es un horario vacío, sin gente corriendo por entrar o salir del trabajo. Lupe esta un poco mareado por el porro. Respira hondo el aire de la tormenta fresca. Acaba de leer La condición humana de Andre Malraux.
Es la esposa del líder comunista, confesando su engaño.
El dolor del líder comunista ante el amor y la inevitabilidad de la derrota.
Es el opiómano llorando la historia.
El jugador siguiendo su instinto.
Es el terrorista jugando a ser Dios.
Es el kuomintang venciendo.
Son los comunistas ardiendo como leña en las locomotoras.
Es la sombra terrible de Stalin cuidando su pellejo.
Llega el tren. Lupe piensa. Tiene razón el amigo Langella. La poesía es lluvia, tren y amores porque sí. Además de un gato negro.

1 comentario:

Nora Elena dijo...

ES un buen relato y como decia...o un gato negro.