viernes, 1 de octubre de 2010

arden los hornos

La poesía
del mensaje de texto
un sol ardiendo
en las entrañas
matemáticas de la web
mamando amor
en el tweter
perdiendo
el rastro del otro
en el facebook.

Arden los hornos
y el dulce olor
de la carne
humana
merodea en el ambiente.

Nacimos
con Auswichtz
y nunca
salimos de
allí.

1 comentario:

Roberto Langella dijo...

No, y no está mal no haber salido de Auschwitz; todavía podemos pintar aldeas encima de eso. Yo todavía tengo encima la sangre y el intento de golpe en Ecuador, y sí, y tanto facebook y tanto twitter.
Quiero creer que esta vez sí aprendimos a pronunciar el nunca más en toda su entonación, como a un canto gregoriano, como algo de lo que no se discute. Viva Correa y su "si tienen huevos mátenme". Abrazos.