jueves, 21 de enero de 2010

El orden de la felicidad.


“El trabajo os hará libres”
(inscripción en las puertas de Auschwitz)

La cultura es
el baile abstracto
de la mercancía.
un sonderkomander
llevando
a otros judíos
a los hornos.
un musulman
con su
barriga
hinchada
y la mirada
perdida
en el cielo
-búsqueda
eterna
de un Dios
que brilla
por su ausencia-
un ex oficial
de la GESTAPO
funcionario de algo
en la Alemania
de Adenauer.
un stalinista
cantando loas al amor
y al hermano mayor
jefe indiscutido
de la patria socialista.
los marines
bebiendo
Coca Cola
en las playas de Haití
-ay de ti-
un big mac
por las victimas
un ex guerrillero
predicando las bondades
de las privatizaciones.
la enorme verga
de un negro
en la boca de botox
de una rubia siliconada
-hagamos el amor
no la guerra-
un Papa nazi.
un lenguaje pulido
-no soy puto
soy gay-
un millón de moscas
zumbando
al oído.
un cadáver
en el almuerzo
y la cena.
el cinismo
y el oportunismo.
un happy tour
macabro.
un malestar.
la cultura es
el orden
de la felicidad.

1 comentario:

Sören Redux dijo...

Perversa cultura embotellada, ¿cómo llegamos a esto? ¿cómo señalar la salida cuando todos quieren permanecer adentro?